9/2/14

Un enigma. El bostezo.







Primero las piezas del puzzle: los fetos humanos bostezan ya desde la undécima semana de gestación. Los adultos lo hacemos, de media, unas ocho o diez veces al día, sobre todo tras las comidas y al anochecer. También los hacen los vertebrados (mamíferos, reptiles y aves aunque no está claro si los peces). Está mal visto en casi todas las culturas. Produce satisfacción y más si se abre la boca.

Más piezas: bostezamos cuando estamos cansados o con hambre pero también lo hacen los paracaidistas antes de saltar, los policías antes de emprender una acción, los leones antes de cazar en grupo, los monos antes de hacer cochinadas o los humanos cuando debemos emprender un asunto con alguien. Esto significa que tanto el aburrimiento como el miedo y el placer son desencadenantes del bostezo.

El enigma es: ¿Por qué bostezamos? ¿Y por qué es tan contagioso? ¿Por qué los esquizofrénicos y psicóticos no se contagian mientras que las personas solidarias (es decir, empáticas) lo hacen más a menudo? ¿Porque ha sobrevivido este comportamiento tan antiguo en la evolución? ¿Y por qué algunos lectores han llegado hasta aquí mientras otros no han pasado del primer párrafo?

Hay varias hipótesis que se debatieron en el Primer Congreso Internacional sobre el bostezo celebrado en Paris en 2010. Unos dicen que el bostezo aumenta la concentración de oxigeno en la sangre y actúa como despertador. Otros que refrigera el cerebro, que protege el oído interno, que ejerce una función comunicativa......

Pero todas estas hipótesis son falsas porque hay datos que las refutan. ¿Entonces, cuál es la respuesta? De momento la única respuesta es que todavía no hay respuesta. Habrá que esperar.

Frase corta algo larga: "Auuuuuuuuuummmmmmmmmggggggggggggggggrrrrrrrrrrrrr". ( Yo, y qué a gusto me quedao)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te he leido hasta el final y aunque hay temas mas interesantes prefiero esto a Barcenas,EREs,Noos y demas temas que ocupan tanto en las tertulias