11/01/12
Lo que son las cosas
Si una ráfaga de viento no hubiera desviado la bala de un cañón que disparó no se sabe quién (tal vez fuego amigo) , ésta habría caído unos metros más a la derecha y mi padre habría muerto en la guerra por lo que yo no habría nacido y no podría estar aquí escribiendo esto.
Si no hubiera estado a la venta una farmacia en Agullent, Carmen no se hubiera ido a vivir a Onteniente, no habría comprado un apartamento en Tabernes y hoy no tendría media familia viviendo en Valencia, con lo que Bea no hubiera conocido a Jorge, Lucía no habría conocido a Antonio y hoy no andarían correteando por una guardería de allí dos preciosos enanos a los que hice este verano unos elefantes de papel. Tal vez ni siquiera Chano andaría ahora por las Vegas ni le esperaría nadie en California. Por supuesto Carlos no habría conocido a Tinnu ni Manuel a Carolina. Blanca no habría conocido a Juanan y no habría ninguna Laura aprendiendo a dibujar en el cole.
Si el jefe de personal de Uninsa no hubiera aceptado la solicitud de trabajo de Nacho, este no habría conocido a Choni y hoy no existirían dos nuevos irlandeses, uno de los cuales será Alcalde de Dublín dentro de muchos años. Ni siquiera Vero podría estar ahora bañándose en su piscina de Gijón.
Si en lugar de decir que si, Angelines le hubiera dicho que no a la proposición de matrimonio de Antonio, hoy no habría una niña tibetana cantando en un colegio de Rivas ni una profesora explicando filosofía a sus alumnos. Tampoco habría dos voluntarias curando enfermos en Camerún ni un ingeniero naval diseñando metaneros en Dinamarca.
Sin las becas Erasmus hoy no existirían tres niños suecos y un alemán alegrando las navidades a sus abuelos en Aravaca. Si la bala no se hubiera desviado por el viento hoy no habría una futura editora impaciente por volver a casa donde la esperan sus dos hijos ni un señor paseando por el cauce del Turia proyectando un viaje con su mujer hacia algún paraíso lejano.
Pero es que si otra ráfaga de viento no hubiera desviado la trayectoria de otra bala de cañón, mi abuelo, que participó en la guerra de Cuba y llegó a ser almirante, tampoco habría podido tener a su hija y esta no habría podido casarse con mi padre con lo que hoy no existiría alguien aquí decidiendo entre si ir al gimnasio a machacarse los meniscos o continuar tumbado al sol preguntándose por el sentido de la existencia y si la esencia de las cosas está constituida por relaciones.
Frase corta: “Somos un milagro y estamos aquí de milagro” (esta es mía)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
El abuelo Rogelio creo (Angelines lo corroborará)que llegó a ser capitán de fragata (que no es poco)aunque en tus recuerdos lo veas como todo un almirante
Publicar un comentario en la entrada