30/01/12

Crecimiento negativo


A mi lo del crecimiento negativo de la economía me hace mucha gracia aunque me dura poco si leo que se refiere a la española. Lo encuentro todo un descubrimiento linguístico de los economistas para infundir optimismo en la gente. Hay que aprender de ellos y aplicarlo. No es lo mismo que te echen a la calle a que te den la oportunidad de progresar en tu carrera profesional pero en otro sitio.

Aunque no llegan a la cota imaginativa del abogado que defendíó a su cliente alegando que el ojo del acusador golpeó brutalmente el puño de su defendido, algunos economistas andan cerca. También quedan por debajo de aquél otro que insistía en explicar al juez que el acusado aceptó a regañadientes el dinero que amablemente le ofreció el demandante mientras contemplaba entusiamado la pistola que aquél se había visto obligado a mostrarle.

Estas navidades mi tripa experimentó una disminución positiva en su diámetro debido a la ingesta masiva de turrón que ando expulsando ahora gracias a un aumento negativo en su consumo y a un descanso activo sobre una máquina de tortura que me hace experimentar satisfacciones dolorosas a toda velocidad. Visto así, las agujetas incordian menos.

Si los periodistas adoptaran esta forma de exponer las noticias pronto veríamos cómo los comedores de Cáritas cada vez tienen más éxito y las colas en las puertas de INEM cada vez están más animadas de bulliciosa gente ansiosa de sentir nuevas emociones laborales. El ocio ha experimentado un decrecimiento positivo gracias a la crisis y son muchos los chavales que se van a conocer mundo animados por las amplias expectativas inversas de trabajo que hay aquí.

En realidad, no estamos en crisis. Lo que sucede es que hay un aumento negativo del consumo y una disminución positiva de las oportunidades de cultivar el espíritu originados por importantes aumentos negativos del dinero de una parte de los ciudadanos que tranvasan hacia algunos pobres desgraciados que se ven obligados a gastárselo en pisos de lujo. En el fondo somos afortunados.