22/12/11
Tristeza
Estoy muy triste, lo reconozco. Desde ayer por la noche la vida ya no será la misma. Yo, que he sufrido cosas tan terribles como la separación de Pink Floyd, una operación de riñón o saber que los Reyes Magos son los papás, siento que es el fin. Yo, que me creía inmune a las penas terrenales ya que mi filosofía estoica me hacía repetirme que los hombres no se perturban por las cosas sino por la manera de tomarse las cosas, estoy destrozado.
No me sirve de consuelo pensar que ya no tendré que escuchar a Rajoy en la oposición ni que Lucía Echevarría haya prometido dejar de escribir. Tampoco me seca las lágrimas saber que, si un antiguo directivo de Leman Brothers dirigirá la economía de España, estamos salvados. Ni siquiera sonrío al ver como los que, desde Intereconomía, llamaban “maricomplejines” al actual presidente, ahora andan borrando archivos como locos. Nada de eso me alegra ya.
Lo que sucedió ayer fue terrible. Me enteré de que Beatriz Montañéz se va de El Intermedio de la Sexta y eso dejará un vacío en mi vida (en concreto de 9,30 a 10,30) difícil de llenar. Ya fue dura la desaparición de Buenafuente pero esto es demasiado. No sé qué va a ser de mi sin su telediario.
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2 comentarios:
De acuerdo con lo de Buenafuente, pero este payaso me aburre y casi nunca le veo, su humor es muy repetitivo
Ya se empieza a notar la llegada de la derecha autentica al poder,empiezan a huir de la sexta .Creo que se equivocan ,ahora es el momento de los periodistas de izquierdas que no se atrevian(salvo honrosas excepciones) con Zapatero en el poder,llegó su hora;nos vamos a divertir
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