Estoy medio saliendo de un trancazo que me ha tenido tres días encerrado en casa con fiebre y algo raro le han debido pasar a algunas neuronas porque se me ocurren ideas muy raras. De momento estoy a punto de cometer un perroflauticidio. Resulta que justo debajo de casa se han instalado un par de ¿músicos? y ya no aguanto más. Por mucho que cierro las ventanas tengo la única canción que se saben metida en cerebro y no sale. Pero es que si me pongo tapones en los oídos no escucho el teléfono ni el timbre de la puerta ni la tele. Me parece que la única solución va a ser el cubo de agua. Esto tiene su pega porque los muy ladinos se van por la noche, y por el día me puede ver alguien. No es posible tirar el cubo y esconder la mano. ¿O sí?
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