13/12/11
Un dictador
Decía Camus en su “Calígula” que la mejor forma de conocer a una persona es preguntarle lo que haría si fuera un dictador absoluto. Parece que todos hemos soñado (pero despiertos) alguna vez con serlo y así aplicar nuestras recetas para arreglar los problemas del mundo. En mi caso es una fantasía recurrente aunque yo no mataría a nadie. Sería un dictablando. Simplemente empezaría a dar órdenes de obligado cumplimiento. En mi fantasía soy un dictador absoluto no solo de España sino del mundo entero.
En primer lugar acabaría con el secreto bancario y los paraísos fiscales. Se acabó la intimidad económica. También prohibiría lo de la prescripción de los delitos. ¿Qué es eso de que si haces una fabrada (de Fabra, el de Castellón) y dejas pasar el tiempo ya es como si no hubieras hecho nada? O si defraudas a Hacienda y no te pillan en cinco años ya no te cae multa. Otra cosa que quitaría son los secretos del sumario. ¿Quién lo inventó? ¿Para qué? No, es que estoy investigando. Pues dinos lo que investigas. No, es que es para que no destruyan pruebas. Amos anda. Tú lo que quieres es hacerte el interesante.
Si me dejaran a mi, el mundo, en dos meses, no lo reconocería ni Dios. ¿Que Canadá abandona la cumbre del clima y decide seguir emitiendo gases? Se le invade y ya está. ¿Que Brasil decide dejar el Amazonas hecho un desierto? Igual. Crearía un ejercito mundial para imponer mis decretos-leyes. El que se iba a enterar es Arabia Saudí. Cada dos por tres sale la noticia de alguna barbaridad que han hecho: lapidar a una mujer por ser violada, decapitar a alguien por cualquier chorrada. Hoy se han cargado a una mujer porque decían que era bruja. Suprimiría Arabia Saudí como país y su petróleo lo repartiría equitativamente. A cada cual según sus necesidades.
Todo tendría que ser público y aparecer en Internet. Hasta las deliberaciones de los jueces y lo que hablan en los consejos de Ministros. Como mucho admitiría que se ocultaran los nombres de los espías, pero ¿el resto? nada. Incluso deberían ponerse micrófonos en los consejos de administración para que sepamos los tejemanejes que se traen entre sí los que mandan en bancos y empresas.
Para cada problema tengo una solución. ¿Que hay violencia doméstica? Cámaras en todos los domicilios. ¿Que hay maltrato infantil? Lo mismo. ¿Que hay absentismo escolar porque el niño se va a fumar porros? Trabajos forzados durante quince días. Y así con todo.
También suprimiría Lienchestein o, al menos, le cambiaría el nombre. Prohibiría que los curas se metieran en política, sobre todo en los Países Árabes y en Europa. Al que se cargue un bicho de una especie protegida, se le obliga a ver Intereconomía dos años. Por hacer ruido en casa molestando a los vecinos, tres semanas escuchando a Sostakovich a todo volumen. Por ser insensible a lo que pasa en el Cuerno de África, una foto de un niño hambriento en el salón de casa. Y más cosas.
Si me dejaran a mi……
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1 comentarios:
No des ideas que siempre hay alguien dispuesto a hacer de una locura una religión.
Nos vemos en la copa, GUAU tecnologico.
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