06/11/09

Curiosa situación




Estos días se está dando en mi empresa una situación muy curiosa que puede prolongarse durante unos meses. No tenemos nada que hacer. Debido a la crisis no se construyen nuevos gasoductos. Como pertenecemos a un sector estratégico y somos semi-públicos no peligran los puestos de trabajo pero es curioso ver a los trabajadores de toda una empresa paseando por los pasillos y tomando café muy contentos.

La gente viene a pasar el rato, charlar, buscar cosas en internet, jugar al tetris o dar paseos. Algunos se aburren (iba a decir como monos pero ¿quién dijo que los monos se aburren?), otros aprovechan para estudiar algo y hay al menos uno que se dedica a escribir. Ese uno se sienta ahora mismo en esta silla.

Lo primero que hago es elegir algún tema sobre el que pueda decir (escribir) mi opinión en forma de cuento. Son ejercicios de redacción para ir adquiriendo soltura con vistas a presentar algo en algún concurso. Hay en España 3500 cada año y, según Felix de Azua (uno de mis maestros), lo difícil actualmente es no recibir ningún premio literario ya que hay más concursos que escritores aficionados.

Hoy me ha sorprendido gratamente descubrir la evolución intelectual de un colectivo de personas a las que sigo la pista (para mi desgracia) desde hace mucho tiempo. Se trata de aquellos a los que costó mucho arrancarles una Constitución para todos los españoles y se opusieron a ella con uñas, policías y dientes. Recuerdo muy bien quienes eran y lo que decían.

Me he alegrado al ver que al fin les hemos convencido y ahora son sus más ardientes defensores. Personalmente me lo tomo como una victoria. Que los vascos del PNV invoquen la Constitución cada dos por tres para que ampare sus egoísmos económicos y para defender su coto privado de caza y pasto (el País Vasco) es un éxito. Que los herederos del Régimen de Franco (antes la Alianza Popular de Fraga, ahora el Partido Popular de ¿quién?) exijan el escrupuloso cumplimiento de las garantías constitucionales es otro.

Estoy de acuerdo en que las escuchas telefónicas a particulares sólo deben permitirse si las ordena un juez. El PP opina lo mismo y exige su cumplimiento. No creo que lo hagan porque los escuchados sean sus militantes-chorizos o sus amigos sino porque se han convencido de las bondades del Estado de Derecho.

Ansar compró el sistema de escuchas que está usando ahora la policía anticorrupción (y la antiterrorista, y todas) pero dicen que no lo aplicaban porque violaba algunos aspectos de la Constitución. ¿Por qué no critican al que hizo una compra tan sospechosa?. Exacto, porque era de su partido. ¿Por qué protestan ahora?. Porque escuchan a los de su partido.

Lo que menos parece preocuparles es el contenido de lo que se escucha y les dicen los chorizos a sus abogados. Tampoco les preocupa que algunos de estos abogados sirvan de correa de transmisión de órdenes para ocultar pruebas, lavar dinero en paraísos fiscales o seguir dirigiendo negocios turbios. Eso les da lo mismo. Lo importante es acusar a los policías, fiscales y jueces para que se suspendan los juicios y se anulen las actuaciones de los casos de corrupción y todos los casos desde 2004.

Tal vez esto suponga un caos monumental y un sinsentido total pero lo importante es garantizar el cumplimiento de la ley. Si se suspenden todas las pruebas obtenidas con ese sistema de escuchas quedarían en libertad terroristas, mafiosos, delincuentes.....y Correa.

Con tal de que Correa no esté deprimido (pobrecito) y, para evitar que hable, son capaces de defender cualquier cosa. Ya se libraron de un escándalo similar en Valencia porque escucharon una conversación entre Naseiro y Palop mientras investigaban otro delito. Descubrieron cosas propias de una novela sobre la mafia italiana pero todo quedó en nada porque no estaban autorizados a escucharlas.

Es como si un policía descubre una violación pero no puede hacer nada porque estaba autorizado sólo a buscar drogas.

Ahora intentan hacer lo mismo. Piensan que si no hay juicio por nulidad de las actuaciones policiales la gente se olvidará y pronto no existirá nadie que recuerde el caso Gurtel. A lo mejor les sale bien la jugada.

Me parece muy buena noticia ver al PP convertido en un defensor de las libertades ciudadanas y de las garantías constitucionales. Al fin defienden lo que antes criticaban.
Lo que me parece mal es que, una vez más, nos tomen por gilipollas y piensen que no se les ve el plumero.